Bueno, por una vez voy a poner, por adelantado la programación de Sitges de hoy, y cuando pueda, me pondré al día con lo que ha ocurrido estos días.
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No te metas a mi faceboooooooook
Hace 16 años
En esta ocasión, que un cura devoto se convierta en vampiro da mucho juego, consiguiendo una gran carga religiosa y sexual para potenciar los dilemas morales. Además para romper un poco con los estereotipos vampíricos, ni siquiera tienen colmillos. La vuelta de tuerca que aporta Park al mundo de los chupa sangres es que "El protagonista se convierte contra su voluntad, para hacer el bien, para ayudar a los demás, pero no puede aceptar esa nueva identidad porque entra en contradicción con sus convicciones morales y religiosas. Si hubiera actuado como su amada, a la que convierte en vampiro para vivir eternamente con ella, todo habría sido más fácil, pero al ser sacerdote no podía abandonar ni su religión ni su moral, y con el tiempo se da cuenta de que ambas cosas no pueden convivir"
Uno de los puntos a tener en cuenta también en la película es el uso del humor, y es que el pobre sacerdote las pasa canutas para alimentarse sin hace daño a nadie, produciéndose escenas de lo más rocambolescas.
Principios del siglo XVII. La condesa Erzebet Bathory inicia un romance con el joven Istvan, hasta que el padre de este les obliga a separarse. En pleno duelo por la ruptura, la condesa despechada empieza a temer por el paso de los años, las primeras arrugas, el peso de la edad. Encuentra entonces una solución: beber sangre de chicas vírgenes y convertir su castillo en una máquina de matar digna del Sweeney Todd de Tim Burton. Julie Delpy muestra su faceta más descarnada y se sirve de esta leyenda llevada anteriormente a la pantalla para crear un filme de terror oscuro y austero, que refleja con honestidad la época y la salpica de sorprendentes momentos gore.


